El verano se ha adelantado con un episodio de intenso calor. Gran parte del país está sufriendo unas temperaturas más propias de julio o agosto. Sevilla es uno de los lugares de España con los valores térmicos más elevados. Como consecuencia, gran parte de la provincia está en alerta naranja. Los sevillanos y los turistas intentan sobrellevar los más de 40ºC como mejor pueden: refrescándose con agua, descansando en la sombra o usando las fuentes.