“Si quisiera, podría joderte bien”, lees en una pared nada más entrar. “Es de una película romántica preciosa”, te aclaran enseguida al verte poner la cara posbofetada de Chris Rock. Tardarás al menos 10 minutos en cerrar la boca. Aquí lo mismo te topas con una marioneta del Rajastán que con un ángel de la guarda...