Los nuevos y estrictos cierres por covid en algunas regiones chinas amenazan con volver a afectar a la producción de sus fábricas y, por tanto, golpear de nuevo a las cadenas de suministro mundiales. Es por ello que las factorías están empezando a crear 'burbujas' de empleados aislados durante semanas en las instalaciones para que la producción no se detenga.